junio 16, 2026

Calderín de aire comprimido

Neumarkt Compresores

¿Qué es, tipos, tamaños y normativa aplicable?

El calderín de aire comprimido es uno de los componentes más importantes de cualquier instalación neumática, y sin embargo uno de los menos comprendidos. En este artículo te explicamos qué es exactamente un calderín, cómo elegir el tamaño adecuado, qué diferencias existen entre los distintos tipos disponibles y qué dice la normativa española y europea sobre su uso e inspección.

¿Qué es un calderín de aire comprimido?

El calderín, también conocido como tanque de aire comprimido, receptor de aire o acumulador, es un depósito metálico diseñado para almacenar aire a presión. Su función es triple:

  • Amortiguación de la demanda: absorbe los picos de consumo instantáneo y evita que el compresor tenga que arrancar con cada pequeña demanda de herramienta.
  • Separación de condensados: al enfriar el aire caliente que sale del compresor, el calderín facilita la precipitación del agua y el aceite en suspensión.
  • Estabilización de la presión: garantiza una presión constante en la red de distribución, lo que mejora el funcionamiento de las herramientas y equipos.

En instalaciones con compresores de pistón, el calderín es imprescindible para el ciclo de trabajo del compresor. En instalaciones con compresores de tornillo, actúa principalmente como estabilizador de presión y trampa de condensados.

Tipos de calderín: vertical vs. horizontal, material y capacidad

Orientación: vertical u horizontal

Los calderines verticales ocupan menos superficie en planta y facilitan el drenaje por gravedad de los condensados, por lo que son los más habituales en talleres e industrias. Los calderines horizontales se utilizan cuando la altura del local es limitada o cuando forman parte de un conjunto compacto junto al compresor.

Material de fabricación

La gran mayoría de calderines industriales se fabrican en acero al carbono, tratado interiormente para resistir la corrosión. Existen también modelos en acero inoxidable para aplicaciones especiales donde no puede haber ningún riesgo de contaminación del aire (farmacia, alimentación). En ningún caso se deben usar calderines de aluminio o plástico para aplicaciones a presión industrial.

Capacidades disponibles

En el mercado español se encuentran calderines desde 24 litros (para pequeños compresores de pistón domésticos) hasta 10.000 litros y más para grandes instalaciones industriales. Las capacidades más habituales en el sector industrial son: 200 L, 270 L, 500 L, 750 L, 1.000 L y 2.000 L. En Neumarkt disponemos de tanques de aire en varias capacidades para adaptarnos a cada tipo de instalación.

¿Qué tamaño de calderín necesito?

El cálculo del tamaño correcto del calderín depende principalmente de tres factores: el caudal del compresor (en l/min o m³/h), la diferencia de presión entre el arranque y la parada del compresor, y el tiempo máximo que se permite al compresor estar parado entre arranques.

Caudal compresor

Presión trabajo

Calderín mínimo recomendado

Calderín óptimo

Hasta 200 l/min

8-10 bar

100 litros

200 litros

200-500 l/min

8-10 bar

200 litros

500 litros

500-1.000 l/min

8-10 bar

500 litros

1.000 litros

1.000-2.000 l/min

8-10 bar

1.000 litros

2.000 litros

Más de 2.000 l/min

8-10 bar

2.000 litros

Consultar técnico

La fórmula técnica básica para calcular el volumen del calderín es: V = (Q × t × Pa) / (P2 – P1), donde Q es el caudal libre del compresor en m³/min, t es el tiempo de descarga en minutos, Pa es la presión atmosférica (1 bar), P2 es la presión máxima y P1 la mínima de trabajo. Si tienes dudas con el cálculo, el equipo técnico de Neumarkt puede ayudarte a dimensionar la instalación completa.

Normativa de equipos a presión: marcado CE, RAP e inspecciones

En España, los calderines de aire comprimido están regulados por el Reglamento de Equipos a Presión (RAP), aprobado por el Real Decreto 244/2016, que transpone la Directiva Europea de Equipos a Presión (PED 2014/68/UE). Todo calderín de uso industrial debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Marcado CE: obligatorio para todo equipo a presión comercializado en la Unión Europea. Garantiza que el equipo cumple los requisitos esenciales de seguridad de la directiva PED.
  • Documentación técnica: el fabricante debe proporcionar manual de instrucciones, declaración de conformidad CE y, en función de la categoría, informe de un organismo notificado.
  • Categoría del equipo: se determina en función del producto PS × V (presión máxima en bar × volumen en litros). Los calderines de mayor volumen y presión requieren inspección por organismo notificado.
  • Inspecciones periódicas: los calderines de categoría II y superior requieren inspección inicial, inspecciones periódicas cada 10 años y revisiones visuales cada 5 años por parte de un Organismo de Control Autorizado (OCA).

Un calderín sin marcado CE o sin documentación adecuada no solo supone un riesgo para la seguridad, sino que puede acarrear sanciones en inspecciones de trabajo y problemas con el seguro industrial. Todos los tanques de aire de Neumarkt cumplen con la normativa vigente y se suministran con la documentación técnica completa.

Mantenimiento del calderín: drenaje, válvulas e inspección

El mantenimiento del calderín es sencillo pero fundamental para garantizar su vida útil y la seguridad de la instalación:

Drenaje de condensados

El agua que se acumula en el interior del calderín debe drenarse regularmente. La frecuencia depende de las condiciones ambientales (humedad relativa del aire) y del caudal del compresor. En condiciones normales, el drenaje manual debe realizarse diariamente o al final de cada jornada. Los calderines modernos pueden equiparse con drenajes automáticos que realizan esta tarea sin intervención del operario.

Revisión de la válvula de seguridad

La válvula de seguridad es el dispositivo que impide que la presión supere el límite de diseño del calderín. Debe comprobarse manualmente tirando de la anilla de prueba al menos una vez al mes. Si no abre o gotea en reposo, debe sustituirse inmediatamente.

Inspección visual exterior

Una vez al año hay que revisar el estado exterior del calderín: comprobar que no hay corrosión visible, golpes o deformaciones, y que las conexiones roscadas están en buen estado. Si aparece oxidación en la superficie exterior, hay que tratarla antes de que penetre la pared.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar cualquier calderín con cualquier compresor?

El calderín y el compresor deben ser compatibles en presión máxima de trabajo. Nunca uses un calderín con una presión nominal inferior a la presión máxima del compresor. Además, la capacidad del calderín debe estar dimensionada según el caudal del equipo (ver tabla anterior).

¿Necesito calderín si tengo un compresor de tornillo?

Sí, aunque el tornillo no lo necesita para su ciclo de trabajo, un calderín dimensionado correctamente mejora la estabilidad de presión en la red, reduce los arranques innecesarios del compresor y actúa como trampa de condensados. Es una inversión que siempre mejora la instalación.

¿Cuánto dura un calderín en buen estado?

Un calderín bien mantenido puede durar 20-30 años sin problemas. El enemigo principal es la corrosión interna provocada por la acumulación de condensados. Un drenaje correcto y regular es la mejor forma de garantizar la longevidad del equipo.

¿Necesitas ayuda para elegir el calderín adecuado para tu instalación? Llámanos al 960 102 203 o escríbenos en nuestra página de contacto.

Otros artículos
Nuestros productos